Un año de pandemia en el sector inmobiliario

Hace ya un año desde que, de un día para otro, nuestras vidas se paralizaron. Lo que no sabíamos es que la vida no volvería a ser como hasta entonces. Desde que el 14 de marzo de 2020 se declaró el estado de alarma en España a causa de la pandemia del coronavirus, muchas han sido las consecuencias que han afectado a nuestra sociedad, sobre todo a nivel sanitario.

No obstante, las consecuencias para cada sector son distintas, por ello resulta interesante estudiar cómo ha afectado la pandemia al sector inmobiliario en nuestro país, cuando se cumple un año de esta situación atípica. 

En cuanto al precio de la vivienda y alquileres, el contexto de la pandemia no ha afectado notablemente a pesar de las consecuencias económicas en nuestro país, con el cierre de numerosos comercios y servicios debido a restricciones, los ERTEs o negocios abandonados. No obstante, es pronto para comparar cifras y las estimaciones apuntan a que los vendedores deberán ajustar el precio de los inmuebles debido a la situación económica, sobre todo en viviendas de segunda mano. 

Sin embargo, parece que el mercado inmobiliario continúa creciendo ligeramente. En junio y julio del pasado 2020, hubo una notable subida a pesar de haber dejado el confinamiento a la vuelta de la esquina, aunque todo apunta que se trataba de operaciones que se quedaron sin cumplimentar antes de la declaración del estado de alarma. 

Durante la pasada crisis, según el Ministerio de Fomento, las cifras comenzaron a descender en 2009, a pesar de que los movimientos parecían experimentar una recesión desde 2007. 

El problema radica en que se establece cierta resistencia a la bajada de precios al principio de una crisis económica, lo que se une al efecto de amortiguación de ayudas económicas como el paro o los ERTEs, por lo que las cifras no son del todo fiables aún. Es por ello que el precio de la vivienda se mantiene congelado. 

Así, se espera que en unos meses, cuando estas condiciones se deterioren, pueda afectar de forma negativa al precio de la vivienda. Un factor que acompaña al cambio de hábitos que está instaurando la crisis del coronavirus, como el teletrabajo o los requisitos que buscan los inquilinos en las viviendas. 

No obstante, si la crisis y inestabilidad económica continúan, los indicadores apuntan a que el precio de la vivienda comenzará a bajar, ya que los compradores esperarán este fenómeno. 

En resumidas cuentas, los expertos señalan que la vivienda bajará a nivel nacional, sobre todo en inmuebles de segunda mano, pero no serán unas cifras tan significativas como las de la crisis de 2008, por lo que el sector inmobiliario no será uno de los más perjudicados, como si es el caso del sector terciario o de servicios.