Balance del sector inmobiliario en 2020

Tras un año en el que el protagonista indiscutible ha sido el Covid-19, hacemos un balance del sector inmobiliario en 2020, con datos y tendencias del mercado, así como las estimaciones que hacen los expertos para el ejercicio del próximo año.  

El sector inmobiliario es un elemento importante para el desarrollo de la economía española, ya sea en términos de inversión o por la cantidad de empleos que genera, aunque su impacto se viera reducido considerablemente en la última década tras el gran boom inmobiliario.

Los datos de este 2020 señalan que la inversión residencial representaba un 5’7% del PIB durante el primer trimestre y la generación de 1’3 millones de puestos de trabajos, los cuales representan un 6’3% del empleo global del país.

Sin embargo, desde mediados del 2018 se empezó a experimentar un avance de la oferta inmobiliaria en un contexto en el que la economía española comenzaba a ralentizarse mientras crecía de nuevo la incertidumbre a medio plazo, sin vistas esperanzadoras. 

Asimismo, el impacto de esta crisis sanitaria sobre la evolución de las hipotecas constituidas ha sido más estable, aunque se ha detenido el buen ritmo que parecía apuntar a principios de este año. Según los datos, en mayo las hipotecas sobre viviendas disminuyeron un 24’8%.

No obstante, hay que tener en cuenta que el mercado inmobiliario avanza a distintas velocidades. Pues en nuestro país encontramos zonas en las que la oferta y la demanda avanzan al mismo ritmo, pero podemos encontrar otras localizaciones en las que hay más demanda que oferta, o viceversa.

La situación actual

En términos de obra nueva, no se considera que vayan producirse cambios significativos debido a las preventas registradas, pero sí se observan caídas de hasta un 10% en viviendas de segunda mano, ya que por las circunstancias que nos rodean, el propietario que saca a la venta un inmueble en este contexto, posiblemente esté dispuesto a aceptar rebajas. Pero es muy probable que el mercado se vea afectado debido a las cifras de paro que continúan creciendo. 

En cuanto al precio, se estima una leve caída -comparada con la anterior crisis- de entre el 6’5% y el 13’5% tras el confinamiento. UBS señala que las familias retrasarán su decisión de compra en torno a seis meses o un año, además apunta a que la recuperación del mercado residencial será muy lenta y se prorrogará hasta dos años, por lo que todo apunta  a una recuperación en forma de U. 

José García-Montalvo, catedrático de economía de la Universidad Pompeu Fabra, afirmaba en un artículo del diario Expansión que el futuro de la demanda se vislumbra un poco oscuro, ya que los jóvenes que acceden al mercado laboral en plena crisis tienen sueldos muy bajos y con puestos temporales que no les garantizan un futuro estable. 

En el marco de las hipotecas, la Fintech Agencia Negociadora estima que entre abril y mayo la firma de préstamos para viviendas podría caer hasta un 60%. 

Sin embargo, ante tantas opiniones de expertos, todos coinciden en que  aparte de los datos que apuntan a la crisis, en estos tiempos se hace fundamental y esencial la agilidad en la parte burocrática y administrativa para la tramitación de licencias, proporcionando estabilidad jurídica para que la confianza no decaiga, un aspecto sanitario que la crisis del coronavirus no ha incentivado. 

El panorama en las inmobiliarias

Asimismo, la situación en las inmobiliarias y la forma de operar también se han visto afectadas tras la pandemia. El teletrabajo, la demanda de espacios más abiertos o la  visualización de visitas son algunas de ellas. El coronavirus ha propiciado nuevas experiencias y la demanda de formas de trabajo más digitalizadas, impulsando algunos segmentos como la logística o las viviendas en alquiler, que ahora se ven reforzadas.