Remedios “low cost” para que el frío no se instale en tu casa

“Hace más frío en casa que en la calle”. ¿Sueles repetir mucho esta frase a lo largo del otoño e invierno? Te mostramos remedios low cost para que el frío no se instale en tu casa, siendo un compañero más.

La sensación de frío es también un estado de ánimo. De nada vale que estés lamentándote del frío que hace, eso no lo hará desaparecer. Si te enfrentas a él con una sonrisa y buen humor, tendrás algo ganado: decir adiós al mal humor que en algunos produce el frío. ¿Cómo le plantamos cara sin tener todo el día enchufada la calefacción? Te lo contamos:

  1. ¿Dejas todo el día las ventanas de casa abiertas? ¡Error! Son las grandes amigas del frío, lo dejan entrar en casa y cualquiera le dice, cuando tú llegas para disfrutar de una buena serie en el sofá, que se vaya de tu lado. Ventila, sí, pero basta con unos minutos al día, mientras desayunas.
  2. “Infusionísate”. Una infusión, un vaso de leche caliente, un café… cualquier líquido caliente es bueno para entrar en calor. Si tu cuerpo entra en calor, el frío del exterior deja de importar, al menos por un ratito.
  3. Mantas. El sustituto de la calefacción, y que no afecta a la factura de la luz, es una buena manta. Colócala en el sofá, a los pies de tu cama, en tu rincón de lectura… te ayudará a soportar los pocos grados sin tener que tirar de electricidad.
  4. Microclimas. ¿A que no dejas la luz encendida en una habitación en la que no estás? Haz lo mismo con las puertas. Tenlas cerradas y estarás generando calor y calidez en las zonas en las que estás.
  5. Cierra fisuras por las que el calor se va. Puedes colocar toallas debajo de las puertas o incluso colocar cintas aislantes en tus ventanas. Al final, todo suma para que el calor no se escape de tu casa.
  6. Alfombras bajo tus pies. Prueba a usarlas y no podrás vivir sin ellas en las estaciones frías. La parte baja de la casa es la que más frío concentra, ya que el calor sube.

Si nada de esto termina por acabar con tu sensación de frío dentro de casa: practica deporte. Nada aporta más calor que hacer ejercicio físico. ¡Y di adiós al frío!