Pon a punto tu casa de veraneo y disfruta a tope de las vacaciones

Llegó agosto, el mes por excelencia de las vacaciones estivales, y con él la reapertura de esa casita o apartamento que volveremos a llenar de experiencias veraniegas. Aunque se trate de una estancia temporal no debemos olvidarnos de sus cuidados o de lo contrario pueden aparecer los deterioros. En Dacasa te damos algunos consejos, pon a punto tu casa de veraneo y disfruta a tope de las vacaciones.

 

¡Socorro, mi jardín es una selva!

La primera tarea a la que debemos encomendarnos será el cuidado del jardín, pues durante nuestra ausencia la madre naturaleza habrá hecho de las suyas en nuestra casa de veraneo, y el césped y los setos en los que plácidamente descansábamos el verano anterior se habrán convertido en una selva crecida sin control. Aprovecha las primeras y últimas horas del día para trabajar en él y evitar que el calor no haga de esta tarea un trabajo pesado. Una vez limpio, las plantas de verano pueden ser tus aliadas para refrescar el ambiente y decorar el jardín.

 

Brocha aquí, brocha allá.

 

Las humedades y el moho son las enemigas de las casas en general, pero se acentúan en viviendas que permanecen bastante tiempo cerradas por la falta de ventilación. A esto hay que añadir el exceso de humedad que soporta una casa de veraneo cuya proximidad al mar es mayor. La mejor solución es una buena capa de pintura. Recuerda adaptar cada tipo de pintura según vayas a usarla, en interiores o exteriores.

 

Cerraduras y herrajes metálicos.

 

Nos encanta el mar y disfrutar de largos paseos en su orilla, pero a nuestra casa de veraneo no tanto. Por todos es conocido el efecto corrosivo que el mar tiene sobre elementos metálicos expuestos a ambientes marinos: cerraduras, barandas de metal, escaleras y demás elementos metálicos se oxidan más rápido de lo habitual. Cúbrelos con un revestimiento protector y, cuando sea posible, siempre que estén muy estropeados, sustitúyelos por elementos de otro material.

 

Pequeñas reparaciones.

 

Aprovecha la estancia y el aumento de horas de luz para hacer esas pequeñas reparaciones que la casa va pidiendo. Una persiana descolgada por el viento, bombillas fundidas, anclajes de puertas y ventanas. ¡Si acumulas desperfectos luego no sabrás por donde empezar!

 

Deshazte de todo lo innecesario.

En muchas ocasiones nuestra casa de veraneo se convierte en almacén de todo aquello para lo que no tenemos espacio en nuestro hogar. Revisa estos bártulos y deshazte de todo lo innecesario, agradecerás todo ese espacio para recibir a tus familiares y pasar más tiempo juntos en vacaciones.

 

Recuerda que no hay por qué hacerlo todo el primer día y que en vacaciones todo se lleva mejor.