Menos es más: Liberar tu casa de trastos

¿De verdad necesitas todo lo que tienes en casa? Sin darnos cuenta, a lo largo de nuestra vida vamos acumulando cosas que son simplemente eso, cosas que no necesitamos, no tienen utilidad, son recuerdos, heredadas, etc. En una vivienda en la que lo que no nos sobran son los metros cuadrados es importante tener presente que menos es más: Liberar tu casa de trastos.

Dos vajillas completas, varias baterías de cocina, más juegos de toallas de los que puedas estrenar en tu vida, sábanas para arropar a todos los vecinos de la escalera… ¿es necesario todo esto? Plantéate cuanto tiempo hace desde que usaste todo esto la última vez y, si no has recurrido a ellos en mucho tiempo, dónalos, regálalos, súbelos a una aplicación móvil de intercambio o venta de objetos de segunda mano o incluso, envuélvelos para la próxima Navidad. Debes ser firme en tu objetivo para liberar tu casa de trastos.

¿Cómo lo hago si me cuesta tirar una servilleta de las últimas vacaciones?

No hemos dicho que vaya a ser fácil. No lo es. Debes tener siempre presente cuál es tu objetivo: vivir con menos, despejar la casa, ser más minimalista, etc.

  1. Empieza a ordenar por estancias.

    Por ejemplo, cuando toque cambiar la ropa de temporada del armario deshazte de ropa que no hayas usado desde hace mucho, la que te esté pequeña o grande (no te aferres al “por si vuelvo a entrar en estos vaqueros”). Seguro que en la organización del baño o la cocina aparecen productos caducados que te harán librarte de trastos. Lo principal es acabar con el exceso.

  1. ¿Te mudas?

    Ya te hemos aconsejado en otro post que lo primero que debías hacer antes de llevar tus cosas a la nueva vivienda era liberar tu casa de trastos. Siéntete libre.

  1. De menos a más.

    ¿Por dónde empiezo? ¿De qué me deshago primero? Empieza de menos a más. ¿Qué es lo que menos te importa ver fuera de tu casa? Aquél regalo de Navidad o las fotos de tu ex son un perfecto primer paso. Ve avanzando niveles poco a poco y tu sentido común te dirá cómo continuar, qué quieres ver desaparecer de tu casa.

  1. Los “por si acaso”.

    Todos tenemos cosas en casa que están ahí “por si acaso se vuelve a llevar”, “por si acaso lo necesito”… Los “por si acaso” deben desaparecer de tu vida para que puedas liberar tu casa de trastos. Apuntes del colegio o la carrera (no mientas, no los has vuelto a mirar); libros que no has leído o que sí pero no te gustaron; los peluches de la feria del pueblo… ¡Todo fuera!

Menos es más: Liberar tu casa de trastos

Vivir solo con lo necesario no es fácil. Y seguro que si logras liberar tu casa de trastos será por poco tiempo y más adelante tendrás que volver a aplicar estas pautas para volver a empezar pero te aseguramos que el tiempo que logres aplicarte la máxima de que “menos es más” lo agradecerás.